Barcelona es una de las ciudades más populares para ir de vacaciones. La ciudad está repleta de turistas, sobre todo en verano. Y no es de extrañar, ya que pocas capitales europeas puedes ofrecer una combinación de turismo y vacaciones de playa. Barcelona tiene diversidad y es colorida, adjetivos que vais a encontrar en las obras del artista catalán Antoni Gaudí que están ubicadas por toda la ciudad. Algunas de ellas incluso fueron declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Sus obras son ejemplos del movimiento modernista, que combina arquitectura moderna con materiales antiguos. Entre todos estos edificios, la Sagrada Familia, una basílica extraordinaria, en seguida capta nuestra atención.

sagrada familia

La obra inacabada de Antoni Gaudí

Estás andando por el distrito de l’Eixample de Barcelona con la guía turística en mano. Acabas de pasar la Casa Milà y, de repente, de la nada te encuentras con una increíble iglesia de 100 metros de altura: la Sagrada Familia. Es tan alta que sobrepasa todos los edificios de su alrededor. Sigues andando para poder verla más de cerca.  Giras la cabeza delante de esta obra porque no sabes en qué detalle de la fachada prestar atención: ¡toda ella es magnífica! Ahora sabes que tu guía no estaba exagerando.

El hecho de que aún no haya sido terminada, teniendo en cuenta de que su construcción se empezó el año 1882, no interfiere en su belleza. Una parte de la fachada está en continua construcción. La ciudad tiene la ambición de terminarla después de 144 años de construcción, en el 100 aniversario de la muerte de Antoni Gaudí, es decir, en el año 2026.

Durante el largo período de construcción se han ido mezclando diferentes estilos de arquitectura. Así pues, hay elementos del neo-gótico, del modernismo y de la arquitectura contemporánea, que se pueden ver, en concreto, en las dos fachadas de la iglesia.  El estilo de la Sagrada Familia es único. No vas a encontrar ninguna iglesia como esta en ninguna parte del mundo.  La fachada de la Natividad en el noreste de la basílica, construida durante la época de Antoni Gaudí, representa el nacimiento de Jesús y parte de su vida. La atención en los detalles explican por qué se tardó tanto tiempo en su construcción.  Tres pórticos, que simbolizan las virtudes cristianas de la fe, el amor y la esperanza, cubren la historia bíblica.

sagrada familia 1

La fachada de la Pasión, en el sureste de la iglesia, es justamente lo opuesto a la fachada de la Natividad. En vez de ornamentos, vas a encontrar estructuras definidas y figuras alargadas.  Las seis columnas en diagonal que aguantan la fachada te van a maravillar. Aquí se ve claramente la diferencia de estilos que posee la Sagrada Familia. El escultor Josep Maria Subirachs empezó a decorar la fachada en 1986, y al trabajo aún le queda mucho para ser completado.

Las obras de la fachada de la Gloria, en el lado sureste, aún no se han empezado pero ya se tienen planeadas 21 columnas y dos capillas. Así que la exuberante Sagrada Familia va a seguir creciendo y cambiando hasta  2026, ¡por lo que siempre vas a tener una razón para volver!

A parte de las fachadas, las torres que la rodean también están aún en construcción. Ocho de las 18 torres planeadas están dedicadas a los doce apóstoles, a los 4 evangelistas, a la Virgen María y a Jesucristo, y están abiertas al público. Y si aún no has tenido suficiente, puedes subir unas escaleras de caracol o un ascensor para subir a lo alto de las torres, que están conectadas entre ellas por puentes, porque podrás visitarlas todas sin tener que bajar y subir otra vez.

sagrada familia 3

Sagrada Familia – increíble tanto por fuera como por dentro

Si crees que son sólo las fachadas que poseen belleza, deberías hacer cola para ver la basílica por dentro. El tiempo de espera puede ser bastante largo dependiendo de la estación y de la hora que sea, así que es mejor que vayas muy temprano por la mañana, ya que tendrás la oportunidad de hacer un tour por la Sagrada Familia sin tener que esperar y ver mucho más.  Si visitas el interior vas a quedar fascinado por su tamaño y colores.  Las columnas están construidas con materiales diferentes y tienen también formas distintas. Todas ellas se unen en el tejado de la iglesia, imitando así las brancas de un árbol. Gaudí se ha inspirado muchas veces por la naturaleza, por lo que vas a encontrar estos elementos repetidamente en sus obras.

Horario de apertura y cierre: 

  • abril – septiembre: abierto cada día de 9am – 8pm
  • octubre: abierto cada día de 9am – 7pm
  • noviembre – febrero: abierto cada día de 9am – 6pm
  • Entrada: 15€ por persona, 19,50€ con un tour guiado

La luz brilla a través de las vidrieras de colores y crea el escenario perfecto. El altar se alza victorioso. A su espalda se encuentra la fachada de la Natividad, que ilumina con sus colores brillantes. Si tienes la oportunidad, visita la cripta. Esta parte del edificio ya ha sido completada y se utiliza regularmente, así que es posible que no esté abierta a los visitantes. Además, Gaudí yace allí desde 1926.  La ciudad también le ha dedicado un museo en medio de la basílica, donde podrás descubrir más sobre sus métodos de trabajo.

Cuando visites la Sagrada Familia no sólo vas a ver una iglesia magnífica, sino también parte de la historia de la ciudad. Para mi, visitar esta basílica es casi como una obligación, así que espero que la cola de espera no te desanime, ¡ya que realmente vale la pena!