Déjate cautivar por sus bosques profundos, pueblos encantadores y senderos que serpentean entre montañas. Un destino donde naturaleza y tradición conviven.

Qué ver en la Alta Selva Negra

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Hay destinos que lo tienen todo: naturaleza salvaje, cultura auténtica, gastronomía de verdad y una calidad de vida que se contagia nada más llegar. La Alta Selva Negra, o Hochschwarzwald, es uno de esos lugares. Situada en el extremo suroeste de Alemania, en Baden-Württemberg, y a apenas 30 kilómetros al este de Friburgo, esta región hace frontera con Francia y Suiza y es, sin competencia una de las zonas de vacaciones más bonitas de Alemania.

Hablamos de un territorio de alturas con 21 municipios, unos 2.400 alojamientos y más de 4 millones de pernoctaciones al año. Pero los números solo cuentan una parte de la historia. La otra parte está en los bosques de abetos que huelen a resina, en los lagos que reflejan el cielo, en los pastos donde pastan vacas con cencerro y en los restaurantes donde todavía se come tarta Selva Negra como en los viejos tiempos. Si tienes pensado visitar la Alta Selva Negra, esto es todo lo que no deberías perderte.

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Feldberg (c): hochschwarzwald.de

El paisaje que lo hace diferente: cumbres, lagos y cañones

La Alta Selva Negra es, ante todo, un escenario natural extraordinario. Su punto más alto es el Feldberg, con 1.493 metros de altitud, la montaña más elevada de Baden-Württemberg. Sus laderas sin arbolado permiten una visión de 360 grados que en días despejados llega hasta los Alpes. Pero el Feldberg no está solo: el Herzogenhorn y el Brend son dos cimas vecinas igualmente impresionantes, ideales para caminatas con vistas que cortan la respiración.

En los valles profundos que se abren bajo estas cumbres nacen vientos frescos que, incluso en pleno agosto, hacen que un paseo al atardecer se convierta en algo especial. El Höllental y los alrededores de Breitnau son dos de esos rincones donde la naturaleza parece más viva que en ningún otro sitio.

Y luego están los lagos. El Titisee es probablemente el más famoso de todo la Selva Negra, un espejo de agua limpia rodeado de bosque donde se puede practicar vela, remo, surf, pesca o paddleboard. El Schluchsee, por su parte, presume de ser el lago más grande de toda la región y ofrece también una amplia oferta de deportes acuáticos en aguas de altísima calidad.

Para los amantes de lo más salvaje, la Garganta de Wutach es una visita obligada. Considerada el cañón más grande de Alemania, este desfiladero impresiona con sus paredes de roca, su vegetación desbordante y el río que lo recorre entre saltos y pozas. Un sendero fluvial permite explorarlo a pie, con ese silencio especial que solo tienen los lugares que todavía no han sido domesticados del todo.

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Un lugar ideal para refrescarse en verano (c): hochschwarzwald.de

¿Qué hacer en la Selva Negra, en verano? 5 lugares para refrescarse

  1.  Hasta las cimas: Las cumbres de la Alta Selva Negra, situadas a más de 1.000 metros de altitud, ofrecen un refugio natural del calor estival. En picos como el Feldberg, el Herzogenhorn o el Brend sopla casi siempre una brisa fresca que aleja las altas temperaturas. Al atardecer, los vientos de montaña que descienden por los valles pueden incluso provocar escalofríos en pleno verano, especialmente en zonas como el Höllental o los alrededores de Breitnau.
  2. En las turberas húmedas: Las turberas de la Alta Selva Negra son paraísos naturales que se mantienen frescos gracias a sus suelos húmedos, sus láminas de agua y la vegetación que las cubre. Lugares como la turbera de altura de Hinterzarten, el Hirschbädermoor en el Feldberg o las marismas junto al misterioso Blindensee cerca de Schonach pueden explorarse a través de pasarelas de madera, rodeados de especies vegetales poco comunes.
  3.  Entre muros históricos: Los monasterios e iglesias de la Alta Selva Negra guardan en sus gruesos muros una frescura natural que los convierte en refugios perfectos en verano. La catedral de St. Blasien con su imponente cúpula, la biblioteca y la iglesia barroca de St. Peter, o el museo del monasterio de St. Märgen son visitas que combinan cultura y temperatura agradable en un mismo lugar.
  4. Terapia Kneipp: Con más de 40 instalaciones de hidroterapia Kneipp repartidas por la región, siempre habrá una cerca. Muchas de ellas se abastecen con agua de manantial fría y son el remedio ideal para los pies cansados tras una larga caminata. El hormigueo que se siente al volver a entrar en calor es, según muchos visitantes, la mejor parte de la experiencia.
  5. En lo alto de las torres: Las torres mirador de la Alta Selva Negra ofrecen, al igual que las cimas montañosas, una temperatura agradablemente fresca. La Torre de Stöcklwald cerca de Furtwangen, la de Riesenbühl junto a Schluchsee o la de Hasenhorn en Todtnau son destinos ideales para una excursión a pie o en bici. El punto más alto de la región es la Torre del Feldberg, para quienes quieran subir aún más.

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Río en el desfiladero de Wutach/ Wutachschlucht (c): hochschwarzwald.de

Senderismo: más de 2.000 kilómetros para perderse

La Alta Selva Negra tiene uno de los mejores sistemas de senderos del país. En total, 2.175 kilómetros de rutas señalizadas recorren bosques, laderas, valles y cimas con vistas a los lagos y las montañas. En 2020, la región recibió el reconocimiento oficial de Región Premium de Senderismo por parte del Instituto Alemán de Senderismo, uno de los sellos más valorados del sector.

El orgullo de la red son los 13 Genießerpfade certificados, que podríamos traducir como «senderos del disfrute». Son rutas circulares de entre 6 y 15 kilómetros diseñadas con mimo: paisajes variados, entornos pintorescos y una señalización impecable. En mayo de 2026 se inaugurará un nuevo Genießerpfad, el Domsteig en St. Blasien, que se sumará a los ya existentes.

Para quienes buscan algo más terapéutico, existen 21 senderos de vitalidad en nueve balnearios con clima certificado. Y cuando llega la nieve, la oferta se reinventa con 59 rutas de senderismo invernal premium que discurren por alturas libres de niebla con vistas a los Alpes y al valle del Rin.

Viajes a Baden – Württemberg

 La Alta Selva Negra en invierno: esquí, trineos y magia blanca

Cuando la nieve cubre las cimas del Hochschwarzwald, la región se transforma por completo. 68 telesillas y telesquís dan acceso a más de 90 kilómetros de pistas para esquí alpino y snowboard, con el Feldberg como protagonista indiscutible: el pico más alto de Baden-Württemberg ofrece descensos para todos los niveles, desde principiantes hasta esquiadores experimentados.

El esquí de fondo también tiene un peso enorme en la región: cerca de 900 kilómetros de pistas de fondo repartidas en 140 circuitos. Y para los que prefieren la diversión más desenfrenada, la Alta Selva Negra cuenta con ocho pistas de trineo premium, muchas con cinta transportadora o remonte incluido. La más larga baja desde el Hasenhorn con 3,5 kilómetros de descenso, y la de Saig hasta Titisee tiene 1,2 kilómetros de puro disfrute en familia.

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'La Casa de los Sentidos de la Selva Negra', o Schwarzwaldhaus der Sinne, un lugar donde aprender y jugar (c): hochschwarzwald.de

Con niños: la región familiar más grande de Baden-Württemberg

La Alta Selva Negra es la mayor región familiar certificada de Baden-Württemberg, y no es un título vacío. El programa Wälderfuchs organiza actividades para niños adaptadas a cualquier tipo de tiempo, porque aquí saben que la lluvia también puede ser una aventura si se tiene la actitud correcta.

Los senderos de aventura forestal, el geocaching y las populares mochilas exploradoras de naturaleza hacen que cada excursión se convierta en una experiencia de descubrimiento para los más pequeños. El material y los consejos para estas actividades están disponibles en las oficinas de turismo locales.

Para los días de playa sin mar, los lagos Titisee y Schluchsee son perfectos. Y si el tiempo no acompaña, el Parque Acuático Badeparadies Schwarzwald ofrece durante todo el año 23 toboganes, una zona tropical con palmeras y el Palais Vital: un amplio espacio de bienestar con saunas temáticas, duchas de vitaminas y una sección exclusiva para mujeres.

Descubre la Casa de los Sentidos de la Selva Negra aquí

Hochschwarzwald Card: el truco que usan los que ya conocen la región

Quien ya ha visitado la Alta Selva Negra sabe que hay un pequeño secreto que conviene conocer antes del viaje: la Hochschwarzwald Card. Lanzada en 2010, esta tarjeta de huésped se ha convertido en una de las más exitosas del mundo de habla alemana, y con razón.

La tarjeta da acceso gratuito a más de 100 atracciones y experiencias de la región, una vez por atracción durante toda la estancia: visitas guiadas a la catedral de St. Blasien, el puente Blackforestline, museos, senderos y mucho más. El acceso se gestiona con un código QR personal que se obtiene al registrarse en su plataforma.

La tarjeta es válida desde el día de llegada hasta el de salida y está disponible para estancias de dos noches o más en cualquiera de los 370 alojamientos participantes aproximadamente: hoteles con estrella, apartamentos vacacionales, casas rurales, granjas y campings. Los alojamientos la ofrecen de forma gratuita a sus huéspedes. Además, los titulares de la tarjeta obtienen tarifas reducidas en el Parque Acuático Badeparadies y en los telesillas del Feldberg.

Consigue tu tarjeta aquí

¿Cuándo es el mejor momento para visitar la Alta Selva Negra?

La respuesta corta: cualquier época. La larga: depende de lo que busques.

En primavera, los prados florecen y los senderos se abren tras el invierno.

En verano, las cimas frescas, los lagos y las turberas son el antídoto perfecto contra el calor.

En otoño, el bosque se viste de dorado y ambar en un espectáculo que justifica el viaje por sí solo.

Y en invierno, la nieve lo transforma todo en un paisaje de postal con esquí, trineos y recogimiento junto al fuego. Con una infraestructura turística madura, una oferta de ocio para todos los perfiles y esa mezcla única de naturaleza, cultura y tradición, la Alta Selva Negra es de esos destinos que no decepcionan. Solo hay que ir y dejarse llevar.

 

Cómo llegar a la Alta Selva Negra

Si estás organizando un viaje a la Alta Selva Negra, el Aeropuerto de Stuttgart (STR) es una de las mejores puertas de entrada por su cercanía y buenas conexiones con la región. Situado a algo más de una hora en coche de muchas localidades de la Selva Negra alta, permite llegar fácilmente por autopista o combinando tren y autobús.

Los viajeros españoles cuentan con varias conexiones directas desde España operadas por aerolíneas como Eurowings, Vueling o Tuifly, con diferentes frecuencias semanales según la ciudad de salida. Desde aeropuertos como Barcelona, Alicante, Bilbao, Valencia o Jerez de la Frontera es posible encontrar vuelos sin escalas a Stuttgart, lo que facilita adaptar el viaje a tus fechas y horarios.

Lo que realmente hace atractivo al Aeropuerto de Stuttgart es su apuesta por la comodidad del pasajero. Dispone de estaciones gratuitas para rellenar botellas de agua, una variada oferta de cafeterías y restaurantes con cocina alemana e internacional, y una terraza de observación donde puedes relajarte en tumbonas mientras ves despegar y aterrizar los aviones antes de pasar el control de seguridad.